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Entrevista con un vampiro (real): "Basta una cucharada de sangre a la semana"

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vacio Entrevista con un vampiro (real): "Basta una cucharada de sangre a la semana"

Mensaje por Aleksander Vladimirov el Lun 21 Ago 2017, 13:18

Entrevista con un vampiro (real): "Basta una cucharada de sangre a la semana"




"La extracción con mordisco no es segura: usamos cuchillas".

Le gusta el tiro al blanco, la criptografía y los viajes al extranjero... podría ser mi padre.




  • Kiko Amat




Actualizado 26/11/201504:10


Sobre los vampiros: tengo buenas y malas noticias. Las buenas son que existen. Las malas son que se trata de gente como usted y como yo, y por tanto elmisterio se nos ha ido a hacer puñetas.

Unos días atrás lo que yo sabía de los vampiros era lo mismo que sabe cualquier hijo de vecino. Quizás una miaja más, por mi ominoso pasado nerd. Se lo cuento sin googlear: dejando de lado las culturas antañonas (no acabaríamos nunca), está la mitología serbio-rumana; la adopción decimonónica de supersticiones transilvanas para darle un nosequé gótico a las novelitas de la época; Bram Stoker y la reconstrucción liberal de Vlad TepesEl empalador (figura histórica: gustaba de almorzar ante los cadáveres empalados de sus enemigos, el muy cafre); las representaciones fílmicas de los expresionistas; el totalitario legado del horror HammerBela Lugosi, etc; y todo eso. Me detengo antes de llegar a Crepúsculo porque ustedes no tienen ninguna culpa de todo esto y yo me noto la tripa un poco revuelta.

Según la tradición fantástica, un vampiro es una suerte de no-muerto (o ente inmortal) que regresa del otro barrio para alimentarse de la sangre de inocentes. Rehúye la luz, luce incisivos afilados y dermis hepatítica, duerme durante el día -como un farrero que ha cruzado la última frontera del tararí- y encima de un modo muy poco saludable (auguro problemas cervicales, si insiste en lo del sarcófago), puede o no mutar a voluntad en murciélago (dependiendo del trabajo de ficción que consulten; en Hotel Transilvania sí pueden) y para acabar con él urge atravesarle el corazón con una estaca de madera. Algo que, por otra parte, acabaría con cualquiera. Despedir tufo a ajo, según dicen, también es un repelente eficaz contra ellos. Y contra todo el mundo, caramba.

Mi experiencia personal con vampiros, del mismo modo, es cero. Más allá de que en EGB unos cuantos miserables me llamaran Drácula y de que durante un par de años durmiese con la manta aferrada al cuello para evitar sobresaltos nocturnos (por culpa de El baile de los vampiros), nada en particular me capacita para escribir sobre vampiros con autoridad.

Excepto una sola cosa, claro: llevo dos semanas hablando con uno.



BEBEDORES DE HOMOGLOBINA

Que cese el redoble. Sé lo que han imaginado, porque es lo mismo que yo imaginé: citas secretas en el submundo, códigos arcanos de iniciación, «si te cuento esto tendré que matarte, Kiko», vírgenes sangrantes en el matadero, logias crepusculares de bebedores de hemoglobina y mucha, pero que mucha, nocturnidad (esto ya me iba bien, francamente). Y capas de raso, lucidas en plan Count Five. Sin embargo, la realidad vuelve a defecar en mis sueños, como es su costumbre.

Mi vampiro se llama Merticus-solo una palabra, como Morrissey-, y le he conocido a través de internet. Por esa misma razón no debería creer una sola palabra de lo que me contó, si no fuese porque todo era tan... ¿Creíble?

Demasiado creíble para mi gusto, si entienden lo que quiero decir.

Se lo explico con palabras de Merticus: los Vampiros Reales (VR) son «personas que no pueden mantener adecuadamente su bienestar físico, mental o espiritual, sin la toma de sangre o energía vital de otras fuentes. Sin alimentarse, un vampiro se volverá letárgico, enfermizo o deprimido». Existen dos tipos de VR: los Sanguíneos y los Psíquicos. Los Psíquicos se alimentan de la energía «pránica» de otra gente, mientras que los Sanguíneos necesitan ingerir sangre; tal cual.

No se alarmen, ni visualicen el cortinaje zarandeado por el viento y un adefesio con piel de alabastro hincando los incisivos en su aorta. Según Merticus, «los Sanguíneos consumen sangre de donantes voluntarios, y los acuerdos se pactan en un contrato verbal o escrito. Un vampiro Sanguíneo está muy preocupado por la salud de su donante (...). Se utilizan lancetas médicas y cuchillas esterilizadas para extraer la sangre; la extracción a través del mordisco no es una práctica sanitaria o segura. La frecuencia de la alimentación varía, pero una o dos cucharadas una vez por semana suelen bastar».


ASESOR DEL FBI

Merticus es un anticuario de 37 años de Atlanta (EEUU), y se define como vampiro desde 1997. Es el fundador de la AVA (Atlanta Vampire Alliance), y referencia nacional para cualquier jaleo relacionado con filo-vampirismo. Cuando algún nuevo serial killer tarado alardea de pulsiones vampíricas (o antropófagas), el FBI siempre llama a Merticus para que aclare qué es qué (los asesinos chiflados nunca son VR).

Según él, los Vampiros Reales llevan existiendo en forma individual desde los 70, y hace unos treinta años en cuanto a comunidad organizada. Vamos a asumir que se refiere a autoidentificarse como VR, separados del cliché, no a que su condición exista sólo desde 1970. Porque entonces esta comunidad es más nueva que el dubstep, y otro mito -lo de su existencia desde los albores de la civilización- se ha ido por la alcantarilla. En todo caso no se trata de hematomanía, fetichismo por la sangre ni porfiria. Es Vampirismo Real, nada más.

Y antes de que lo pregunten: en España también existen, pero no son muy amigos de hacer declaraciones. Su web se llama Noctalium, y su administrador (Mistwolf) respondió a mis correos, pero no parecía el tipo de web que bulle de actividad febril (últimos posts del 2013, y ese tipo de señales). House of Byron, la otra web que me habían recomendado, ni siquiera cargaba la página. Una pena, la verdad, porque me hubiese interesado charlar con vampiros españoles. Gaditanos, por ejemplo.

Merticus sí es activo: está casado, y se alimenta de su mujer (con el consentimiento de ella). De sus palabras deduje que el resto de su familia no tenía conocimiento del tema. A lo largo de su vida Merticus ha conocido a 300 VR en persona. La vida diaria de estos vampiros reales no difiere del mainstream, si quitamos el interés de algunos de ellos por el BDSM («el 39% de los casi 1.000 vampiros autoidentificados que participaron en el Estudio de Investigación sobre Vampirismo y Energía (2006) profesaba que participan en actividades sadomasoquistas»).



Merticus no niega el carácter depredador de su dieta: «Soy lo que se conoce como un vampiro híbrido o alimentador ecléctico. Mi preferencia de alimentación primaria es la energía pránica de los demás a través del tacto o la respiración, a menudo junto con contacto tántrico o sexual». Si suena parasitario es porque quizás lo sea. Merticus confiesa que posee «un instinto natural para sacar fuerzas de situaciones cargadas, o alimentarme psíquicamente de un conflicto provocado por otros». El estado del donante tras la transacción puede ser de euforia o fatiga extrema. Por esa misma razón Merticus insiste en que conviene extremar los cuidados postratamiento. Los VR que agarran sin permiso energía de un solo fulano existen, pero se trata de una práctica condenada por la colectividad (lo llaman «violación psíquica»).

Los detalles pop son pocos, para aquellos de ustedes que vivan para ello (mi caso). Merticus viste de negro, pero sus razones tienen más que ver «con los clérigos o Johnny Cash que un supuesto amor por lo macabro o no conformidad». En el apartado creencias, Merticus se define a favor del «cristianismo esotérico, los filósofos apologéticos y el control de la voluntad personal». No añadió demasiados detalles personales más, excepto esto: «Soy un enigma privado y misterioso, pero voy a decirte que tengo dos perros, y que disfruto del tiro al blanco, la criptografía, los viajes internacionales y la compañía de gente interesante». Dicho así podría ser mi padre.

POCO MIEDO

Para los fanáticos de la épica y el enigma estas afirmaciones son un mazazo en el menisco, sin duda. Porque lo de los VR da menos miedo que un catálogo de Media Markt.

El Vampirismo Real es una subcultura edificada a partir de un determinado paquete de particularidades innatas: Merticus habla de algún tipo de deficiencia orgánico-psíquica determinable científicamente; y aporta como prueba la tendencia de los VR a haber sufrido disfunciones pituitarias o alteraciones del sistema endocrino en la infancia. Todo ello es asaz terrenal, y por tanto buena noticia para aquellos que deseen su asimilación en sociedad. Merticus es ambivalente al respecto. Desprecia la «superficialidad y la predictibilidad» del ser humano, pero no debe apetecerle que aparezcan en su portal varias decenas de rednecks blandiendo estacas y crucifijos, apestando a alioli. Que la gente es muy burra, y ya sabemos cómo funcionan las masas.

Lo que han hecho los Vampiros Reales, según deduzco, ha sido la estandarización de su peculiar modalidad de sed, por razones éticas y (quizás también) por pura supervivencia. Han creado una asociación que hace 200 años se habría constituido mediante ritos teatrales, estatutos cuestionables y ropajes molones, y -previendo los linchamientos y un futuro de fachadas tiznadas con grafiti faltón- la han transformado en algo tan amenazante como un campamento depaintball. De cara a los normales, quiero decir. Es un club que, ya se ve, ha adoptado tácticas casi fordistas de funcionamiento. Una cadena de montaje de chupadores de sangre. Ni una parafilia, ni un culto, ni una religión ni, desde luego, una jauría de góticos aburridos con veleidades trolleras.

Hablamos de gente en posesión de un secreto notable, inoculados por un talante que sería demonizado por el público de a pie, pero que logra andar entre nosotros sin despertar sospechas. Las mejores subculturas -o, cuanto menos, las que alcanzan una longevidad digna de mención- siempre son las que adoptan el anonimato urbano como característica fundamental, no las que se enfrentan a la autoridad con gestos vacíos, cuero negro y escupitajos a ancianitas. Los vampiros reales se antojan, así, pulcros, decentes, normales de cara al exterior. Les va la vida en ello.

Por supuesto, el tema clave aquí es la normalidad. ¿Qué constituye un comportamiento normal? Según lo veo yo, solo la fuerza numérica y la homogeneidad (y elzeitgeist) son decisivos a la hora de normalizar un acto o un vínculo de afinidad. Lo que hacen los forofos del fútbol en mi patio de vecinos -lanzar pirotecnia a lo loco, pegar berridos a horas intempestivas, disfrazarse de fantoches pintarrajeados, etc- sería altamente punible por la ley, o cuanto menos motivo de mofa callejera, si no fuesen mayoría. La diferencia reside en la cifra. Millones de personas provocan que un comportamiento sea aceptable, amplía la ventana Overton de lo que es tolerable por la opinión pública, y lo que, por el contrario, se desdeña como una frikada de marginados sociales.
Ahora que conozco su existencia, no tengo más que cariño por estos nuevos vampiros, como lo tengo por cualquiera que viva de un modo distinto al del mainstream y cuya conversación no incluya «líneas educativas», «queda mucha liga» y «estoy de lunes». Y sin embargo, una parte de mí aún desea que llevasen capotes y colmillaje, que fuesen eternos y se transformaran en mamíferos alados a voluntad. Fan del mito que es uno; qué puedo decirles.

Fuente: http://www.elmundo.es/papel/historias/2015/11/26/56559ca946163f81098b4633.html


Por cierto aquí se hablan de varios conceptos o temas que han sido ya tratados en algunos post anteriores (ver sección información), por eso para quienes no sepan o tengan curiosidad recomiendo leer:

"Tipos" de Vampiros

También recomiendo leer:

Cartas de vampiros
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vacio Re: Entrevista con un vampiro (real): "Basta una cucharada de sangre a la semana"

Mensaje por Lady Enuma Senrag el Mar 22 Ago 2017, 03:40

Saludos.

Gracias por compartir Alek... Aunque, yo ya te he expresado de forma personal mi opinión sobre Noctalium ya que intercambie correos con el mismo Mistwolf y termino acusándome de ser una rolera jeje , de resto interesante saber que este tipo de comunidades existen, aunque yo y los míos no nos identifiquemos con esto...

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vacio Re: Entrevista con un vampiro (real): "Basta una cucharada de sangre a la semana"

Mensaje por Mykonos el Mar 22 Ago 2017, 18:15

llevo algunos años en el furry fandom y he de decir que...tal y como cita el reportaje y habiendo esas comunidades en internet tan moderadas no se me ocurre otra cosa que echar pestes de la comunidad que YO SI formo parte

hay demasiados foros, y cosas no agradables en furry
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vacio Re: Entrevista con un vampiro (real): "Basta una cucharada de sangre a la semana"

Mensaje por Enkidu el Mar 22 Ago 2017, 20:42

de verdad que esta gente esta tocada del coco.... si tienen muchas costumbres pero me suenen mas adictos por la sangre que vampiros... yo la verdad jamas he visto a uno solo de esa gente por aca solo hay roleadores del juego de la mascarada y grupos pequeños de fan de las obras de anne rice y la nueva esa de vampiros que brillan al sol "jajajajaja", pero bueno es interezante de verdad que ellos se sientan identificados con eso, pero lo veo tan soft, tan adecuado para ser aceptados.... que no termina de gustarme en realidad, suena a secta religiosa a decir verdad. pero igual gracias por tu aporte es muy interezante de veras, principalmente desde el punto de vista psicologico XD
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vacio Re: Entrevista con un vampiro (real): "Basta una cucharada de sangre a la semana"

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